Y por unos largos segundos me quedé callado, y por primera vez escuché el tintinear de su respiración, estaba riendo, era ajena a mi atención y su risa iba acompañada por otras que aunque audibles eran irrelevantes para mí... porque solo la risa de ella me hizo callar, olvidando por completo de con quién hablaba y qué hablaba, poco importaba, todo el espacio acústico estaba siendo impregnado por ese cascabel que Dios le dio de órgano, fue cuando me vio y aunque intento callar demoro lo suficiente para controlar su risa, demoro el tiempo suficiente para saber que me había enamorado.
Mostrando entradas con la etiqueta risas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta risas. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)