Y por unos largos segundos me quedé callado, y por primera vez escuché el tintinear de su respiración, estaba riendo, era ajena a mi atención y su risa iba acompañada por otras que aunque audibles eran irrelevantes para mí... porque solo la risa de ella me hizo callar, olvidando por completo de con quién hablaba y qué hablaba, poco importaba, todo el espacio acústico estaba siendo impregnado por ese cascabel que Dios le dio de órgano, fue cuando me vio y aunque intento callar demoro lo suficiente para controlar su risa, demoro el tiempo suficiente para saber que me había enamorado.
viernes, 3 de marzo de 2017
Palabras envenenadas
Las palabras con que se envenenan el corazón de un hijo, por mezquindad o por ignorancia, se quedan enquistadas en la memoria y tarde o temprano le queman el alma.
La sombra del viento. Carlos Ruíz Zafón
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miércoles, 30 de noviembre de 2016
La rueda
La rueda destroza el pavimento,
iracunda de su vivida vida mortuoria
como ciénagas en su infierno,
como brasas nocturnas en el invierno.
iracunda de su vivida vida mortuoria
como ciénagas en su infierno,
como brasas nocturnas en el invierno.
miércoles, 19 de octubre de 2016
De casualidad
Existió una persona que podría entenderme. Pero fue, precisamente, la persona que maté.
El túnel. Ernesto Sábato
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sábado, 30 de julio de 2016
Frase n° 01
Lo más triste que me pudo pasar,
es que aceptara mis disculpas y yo le creyera.
es que aceptara mis disculpas y yo le creyera.
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viernes, 13 de mayo de 2016
Fue mi...
Fue mi amor una obsesión,
un páramo marcado en las nubes
una estela difuminada...
en el vacío escaso de colores,
de existencias plagiadas
como nombres repitientes.
Fue mi obsesión un dolor,
una locura de malas conjugaciones
un abertura en la nuca...
como abismos en corazones,
de tumbas putrefactas
que surgen arremetidas.
Fue mi dolor una pasión,
una esfinge evanescente de luces
un cometa suicida...
en la infinita nada de azules,
de sombras disimuladas
cuales casas abandonadas.
un páramo marcado en las nubes
una estela difuminada...
en el vacío escaso de colores,
de existencias plagiadas
como nombres repitientes.
Fue mi obsesión un dolor,
una locura de malas conjugaciones
un abertura en la nuca...
como abismos en corazones,
de tumbas putrefactas
que surgen arremetidas.
Fue mi dolor una pasión,
una esfinge evanescente de luces
un cometa suicida...
en la infinita nada de azules,
de sombras disimuladas
cuales casas abandonadas.
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viernes, 25 de septiembre de 2015
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